Prevención y tratamiento de alergias alimentarias a través de la propia alimentación.

Recientemente, se ha hablado mucho acerca de la importancia de la nutrición en las alergias, por el papel directo en el sistema inmunitario y en la microbiota (conjunto de nuestra flora intestinal). Un estudio de 2018, profundizó en este ámbito, sacando conclusiones interesantes:  

La suplementación de la mami con ácidos grasos omega 3 (DHA y EPA)

Durante el embarazo aumenta los niveles de éstos ácidos grasos en la leche materna, lo que parece que previene el desarrollo de alergia alimentaria y dermatitis atópica en bebés con riesgo de desarrollarlo.

En caso de que no sea posible la lactancia materna o si se practica lactancia mixta,

Es mejor utilizar fórmulas infantiles con la proteína de la leche de vaca hidrolizada para prevenir alergia y dermatitis atópica en niños con riesgo de desarrollarlo.

La ventana del beneficio a la hora de introducir los alimentos potencialmente alergénicos se encuentra entre los 4 y los 6 meses,

Especialmente en los que tienen riesgo de desarrollar alergias (antecedentes familiares).

No hay que esperar hasta los 12 meses para introducir el huevo entero ni los frutos secos

(pero ojo con los frutos secos, si se practica BLW hay que introducirlos en preparaciones que no supongan riesgo de atragantamiento, nunca enteros). Retrasar su introducción más allá de los 12 meses aumenta el riesgo de desarrollar alergia a ambos, sobre todo en los niños que tienen dermatitis atópica.

¡Suplementa a tu bebé con los 0.2 ml de vitamina D3 que te ha prescrito tu pediatra hasta cumplir los 12 meses!

Esto hay que hacerlo tanto si se utiliza leche materna o leche de fórmula, excepto si se toma más de 1 litro al día de leche de fórmula enriquecida con vitamina D3. Esto se hace simplemente para cubrir los requerimientos diarios de vitamina D3. La leche materna no aporta lo suficiente, y a un bebé no le puedes exponer al sol directamente. Pero es que, además…. recientemente se está viendo que tanto niveles bajos como elevados de vitamina D3 se asocian con riesgo de desarrollo de alergia alimentaria y dermatitis atópica (aún en investigación).

La administración de determinadas cepas de probióticos (como LGG) y de prebióticos (FOS, GOS)

Durante el embarazo y la lactancia por parte de la mami, y durante la alimentación complementaria por parte del bebé también parece que disminuye el riesgo de desarrollar dermatitis atópica y alergias alimentarias.
Fuentes:

  • Referenecia: 👇
    Heine RG. Food Allergy Prevention and Treatment by targeted Nutrition. Ann Nutr Metab. 2018; 72 (suppl 3): 33-45.

Ismael San Mauro Martín

Biomédico y Nutricionista

CEO en los Centros de Investigación en Nutrición y Salud y Director de Clínica CINUSA.

Profesor en el 3er curso del Grado de Nutrición Humana y Dietética (UCM) 2012-2017

60 Publicaciones científicas en revistas y 20 intervenciones en congresos nacionales e internacionales.

Académico Numerario de la Academia Española de Dietistas y Nutricionistas.

Miembro del grupo de expertos en Gluten, del Comité científico Dr.Schär Institute.

CEO en Escuela de Baby Lead Weaning

¿En qué te puede ayudar? 

  • Alimentación en alergias e intolerancias.
  • Alimentación en talla baja, y enfermedades congénitas del metabolismo.